miércoles, 9 de mayo de 2007

Del gesto que consiste en ponerse el dedo índice en la sien y moverlo como quien atornilla y destornilla

“La diferencia entre un loco y un piantado está en que el loco tiende a creerse cuerdo mientras que el piantado, sin reflexionar sistemáticamente en la cosa, siente que los cuerdos son demasiado almácigo simétrico y reloj suizo, el dos después del uno y antes del tres, con lo cual sin abrir juicio, porque un piantado no es nunca un bien pensante o una buena conciencia o un juez de turno, ese sujeto continúa su camino por abajo de la vereda y más bien a contrapelo, y así sucede que mientras todo el mundo frena el auto cuando ve la luz roja, él aprieta el acelerador y Dios te libre.

Para entender a un loco conviene ser psiquiatra, aunque nunca alcanza; para entender a un piantado basta con el sentido del humor. Todo piantado es cronopio, es decir que el humor reemplaza gran parte de esas facultades mentales que hacen el orgullo de un prof o un doc, cuya sola salida en caso de que les fallen es la locura, mientras que ser piantado no es ninguna salida sino una llegada...”

Julio Cortázar
La vuelta al día en ochenta mundos

3 comentarios:

Flor dijo...

Ahora si, largo todo y me pongo a cantar como Goyeneche...
"ya se que estoy piantao, piantao....".
Válido para el monoambiente.

habitantes dijo...

Un texto de Cortázar es lo mejor para el monoambiente. ¡Qué bueno! ¡Muchas gracias!

Flor dijo...

De nada, gracias por el mapa